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viernes, febrero 09, 2018

EL EXTRAÑO ORDEN DE LAS COSAS: VIDA, SENTIMIENTOS Y CULTURAS



Antonio Damasio ha publicado el libro cuya tapa ilustra la figura:   " El Extraño Orden de las Cosas: Vida, Sentimientos y el Desarrollo de las Culturas”. Damasio, que nació en Portugal, es Profesor de Neurociencias, Psicología y Filosofía en la Universidad del Sur de California donde dirige el Instituto  del Cerebro y Creatividad.

Damasio argumenta que el cerebro y el cuerpo, con todas sus sensaciones, emociones y sentimientos constituyen un todo intrínsicamente interconectado que es la mente que piensa. Sus orígenes se remontan todo el largo camino de la evolución hasta las primeras células, sin núcleo, pero que sentían señales del medio ambiente y reaccionaban a ellas. Presenta una nueva visión de lo que significa ser humano con fascinantes implicaciones. Por ejemplo, organismos menos complejos que nosotros podrían tener sentimientos e incluso mentes rudimentarias.


sábado, julio 25, 2015

NECESITAMOS UNA HISTORIA MODERNA DE NUESTROS ORÍGENES


¿Quiénes somos?
¿De dónde venimos?

Estas preguntas nos las hemos formulado los humanos desde el comienzo de nuestro tiempo y han sido contestadas en diversas formas, por filósofos y por las religiones.

H C Wells escribió al final de la primer guerra mundial que necesitamos una historia de la humanidad porque sí la historia se sigue escribiendo como los conflictos entre tribus antagónicas, las guerras destructivas se van a seguir dando. Necesitamos una historia moderna de nuestros orígenes basada en conocimientos científicos propuso David Christian en 1989.

 La ciencia nos permite ahora ubicar nuestros orígenes dentro de la Historia del Universo. La Teoría del Big Bang nos explica que el universo surgido hace 14.700 millones de años se ha estado expandiendo y generando los átomos de los elementos que constituyen la materia en una continúa fragua nuclear donde nacen millones de estrellas y de galaxias. La astronomía documenta en forma creciente como fue la evolución de nuestro universo. Incluso, y gracias al telescopio espacial Hubble, nos muestra fotos increíbles de esa evolución.

 En el tercer planeta de una   pequeña estrella de la Vía Láctea, hace 4.000 millones de años surgió la Vida, primero en los océanos luego se expandió por la superficie de la tierra y por el aire. La Vida fue adquiriendo complejidad y diversidad a través de la Evolución, primero microorganismos, luego organismos multicelulares hasta que hace sólo 200.000 años aparecieron los humanos, varias especies de Homo de las cuales solo una, los Homo sapiens, prevaleció y se expandió por todo el mundo. Es probable que este fenómeno del surgimiento de la Vida haya ocurrido en otros lugares del universo pero no lo sabemos aún. Nuestra historia es parte de la historia de la Vida, de su compleja y riquísima evolución. Es la Historia Grande. Se sitúa en la interface de las ciencias y de las humanidades.

En los últimos tres o cuatro siglos el avance de la ciencia se ha hecho a costa de una creciente especialización por la que los científicos han tendido a concentrarse en sus nichos específicos y evitar elaborar sobre las cuestiones fundamentales que nos interesan a todos: ¿qué significa ser humanos? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cuál es nuestro lugar en el cosmos?

La Historia Grande es una historia global de nuestros orígenes basada en cuantiosa y sólida información científica. Es poderosa y coherente.

 Christian visualiza ocho etapas en esta historia. El Big Bang, la creación de las estrellas, el surgimiento de todos los elementos de la materia, los planetas y la Vida que sería la quinta etapa. Con la vida tenemos complejas entidades en ambientes muy inestables. Esas entidades necesitan detectar los cambios en el ambiente para adaptarse, necesitan información. Los seres vivos toman decisiones en forma muy compleja, no mecánicamente. Por lo tanto no siempre es la misma decisión. Así tenemos la selección natural. Con la aparición del hombre la información comenzó a transmitirse de generación en generación por el desarrollo lingüístico y a acumularse. El proceso se aceleró aún más con la invención de la escritura. Muy recientemente el incremento exponencial de la información y su difusión horizontal ha sido impulsado por internet. Así el hombre es la primera especie en 4.000  millones de años en acumular información y trasmitirla por canales culturales muy rápidos. Así controla también enormes flujos de energía y altera los ciclos bioesféricos del carbono, del nitrógeno, de la biodiversidad generando problemas a resolver en el futuro.

Yuval Noah Harari, Profesor Adjunto de historia en la Universidad de Jerusalén, contribuyó a difundir el concepto de la Historia Grande con su MOOC (massive on-line open course) “Brief History of Humankind” dictado en el 2013 y 2014 a miles de estudiantes de todo el mundo. A ello sumó la edición de un libro de fácil lectura traducido a varios idiomas y de gran difusión (“De animales a dioses”, ed. Debate). Acabo de escuchar su reciente charla TED (17 min) en Londres “What explains the rise of humans?” focalizada en un aspecto de nosotros que es la capacidad de imaginar realidades ficticias y transmitirlas. Esta capacidad permitió a la humanidad organizarse en ciudades, reinos e imperios y desarrollar las religiones, las leyes, el comercio, incluyendo la moneda, y todas las instituciones modernas. Es un concepto poderoso que no es fácil de aprehender. Decir que el dólar, como toda moneda, es ficticio cuando todo el mundo desea poseerlo es un ejemplo. Sin embargo es un producto de la imaginación humana y de la aceptación universal de un valor que se le asigna.

Así Harari explica cómo en 70.000 años pasamos de ser una especie animal que se esforzaba en sobrevivir en las llanuras africanas a ser la especie dominante que cubre y  ha transformado toda la superficie de la Tierra.  

                ¿Qué te parece?



martes, octubre 15, 2013

LA HISTORIA GRANDE Y LA REVOLUCIÓN AGRÍCOLA

GÖBEKLI TEPE

Uno de los hitos de la Historia Grande es el comienzo de la Revolución Agrícola hace diez o 12000 años. La misma consistió en que el hombre nómade y cazador,  gradualmente se volvió agricultor y ganadero a medida que lograba domesticar cultivos y ganados. Esta revolución ocurrió independientemente en varios lugares del mundo: en las Américas, en Eurasia, y en las islas del Pacífico. La arqueología sugiere las fechas tentativas y sujetas a nuevos hallazgos. Por ejemplo el reciente descubrimiento del sitio Göbekli Tepe en el sur de Turquía y fechado en hace 10-12.000 años, con complejas estructuras y bajo-relieves, muy anteriores a las de Stonehenge, sin rastros de asentamientos ni poblaciones asociadas lo que sugiere que los autores podrían haber sido nómades. Esta hipótesis genera más discusión que certezas porque requeriría una gran población nómade organizada y desarrollada lo que parece improbable. Por otra parte la genética vegetal ha permitido fechar y documentar el origen y avances de los distintos cultivos, y sugerir, por ejemplo, que las culturas preincaicas que domesticaron el poroto lograron, por simple selección, aumentar 400 veces su tamaño.
 La vida del hombre cambió drásticamente porque la agricultura requirió o generó,  la estratificación social y el asentamiento, la organización de tribus, pueblos, naciones e imperios. Jared Diamond, entre otros, ha calificado en 1999 la Revolución Agrícola como “el peor error de la historia de la humanidad” (ver aquí) porque trajo inequidad sexual y social, enfermedades y despotismo. Aunque la afirmación es chocante porque pensamos que la humanidad ha progresado en estos 10.000 años hay suficientes argumentos que documentan que frecuentemente  los campesinos han tenido peor vida que los nómades y las tres plagas mencionadas siguen con nosotros en el siglo XXI. Lo ilustran la inequidad con las mujeres, el racismo, la esclavitud, las castas y clases sociales, el hambre, la miseria y las enfermedades endémicas que azotan a 1.000 millones de nosotros, tiranos, dictadores y gobiernos corruptos por doquier (incluídos los señores feudales de algunas provincias argentinas) Por otro lado, ¿habríamos llegado al actual desarrollo cultural y científico sin la Revolución Agrícola? ¿Sin naciones ni imperios?
El Dr. Yuval Noah Harari de la Universidad Hebrea de Jerusalem argumenta ( ver aquí y aquí) que en la Historia de la Humanidad no hay Justicia porque al formar sociedades cada vez más complejas, asociarse en pueblos, naciones e imperios, se generaron divisiones jerárquicas y de género , clases, castas y discriminación sexual en perjuicio de las mujeres. Estas construcciones sociales, órdenes imaginarios,  que inventaron los hombres y que atribuyeron a los dioses, fueron útiles a líderes o invasores para mantenerse en el poder y organizar esos pueblos. Tal vez el ejemplo más relevante es el sistema de castas en la India que ha perdurado durante miles de años. El único sustento de estas realidades ficticias es que mucha gente las acepta como verdaderas. La única que tiene una base biológica es la del género, los humanos somos hombres y mujeres, pero la milenaria discriminación contra ellas no tiene razón de ser ni hay una explicación satisfactoria de su permanencia.
En los milenios posteriores a la Revolución Agrícola proliferaron los enfrentamientos, la esclavitud, guerras, genocidios y masacres étnicas asociadas a la formación de esas sociedades y a las construcciones sociales imaginarias mencionadas. Sin embargo la violencia estuvo siempre en nosotros desde  el relato de Caín y no sería atribuible a ella.
Personalmente no concuerdo con el calificativo de “peor error” porque estimo que fue un fenómeno inevitable dada nuestra naturaleza y la que nos rodea y que nos trajo hasta hoy cubriendo la Tierra con 7.500 millones de nosotros. Estamos llegando al punto de que podremos manipular nuestra propia evolución pero ¿hemos progresado? ¿Hacia dónde vamos?

¿Qué opinas?


jueves, septiembre 05, 2013

LA HISTORIA GRANDE

 Mi Profesora de Historia Antigua en el Normal de Olavarría, cuyo nombre lamentablemente no recuerdo, despertó mi vívido interés por la historia. Como mi carrera fue científica combiné ambos intereses buscando enfoques científicos de la historia. Recientemente descubrí una nueva corriente de la historia la “Big History” o la Historia Grande que promueve el Profesor David Christian y que tiene el enfoque que yo buscaba incluyendo la prehistoria, el origen de hombre, de la Vida y del Universo recurriendo al conocimiento que va generando la Ciencia.
¿Qué es la Historia Grande? Es un enfoque global de la historia, no solamente del hombre sino del universo, de nuestro planeta Tierra, de toda la Vida en la cual surgimos como la especie dominante actual. En dieciocho minutos Christian explica que es de “Big History” aquí.
El proyecto de la historia grande iniciado por Christian en la Universidad Macquarie, Australia,  en 1989 ha suscitado el interés de por ejemplo, Bill Gates, quien junto con Christian organizaron el Chrono Zoom que podéis ver aquí. El proyecto es una plataforma para reúnir la información científica disponible de la Cosmología sobre el origen del universo, hace 13.700 millones de años con el Big Bang; de la astronomía con la formación de las galaxias, estrellas y planetas; de la biología con la aparición de la vida en el planeta Tierra hace 3.500 millones de años y su evolución; y de la arqueología y la antropología con el surgimiento del hombre, del Homo sapiens hace unos 200.000 años; y de la prehistoria e historia recientes.

       EXPANSIÓN DEL HOMBRE POR EL MUNDO

                                          (Los números indican cuántos años hace que ocurrió) 

 
                                                                     
 Es muy interesante saber que, al principio, el Hombre coexistió con varias especies de humanos u homínidos. Entre ellos el Homo neanderthalensis, el Homo erectus, el Homo devisovan y el Homo floresiensis. Humanos porque habían domesticado el fuego, fabricaban armas y herramientas y rendían culto a los muertos, y además porque hubo entrecruzamiento con algunos de ellos. Ahora sabemos por la Biología Molecular y la Genómica que hubo algún entrecruzamiento con el H. neanderthalensis y con el H. devisovan como lo prueba la presencia de hasta 4 y 6% de genes de ellos en nuestro genomas actuales. Estas ciencias nos permiten mapear la salida del H. sapiens del noreste africano, donde surgió, y su rápida difusión por el mundo e incluso estimar el número de individuos que lo hicieron. Hace 50 o 70.000 años el Homo sapiens comenzó a desplazar a los otros homínidos en prácticamente todos los continentes. A diferencia de los otros humanos el Homo sapiens se expandió rápidamente no solamente por el continente euroasiático sino que llegó a Australia y a las Américas como se muestra en el mapa. Hace 15.000 años cruzaron el estrecho de Bering en pequeños grupos que se multiplicaron adaptándose a diversos climas  hasta llegar a la Patagonia.
 Todas las especies humanas mencionadas tenían un cerebro muy grande. La diferencia tal vez más evidente del Homo sapiens fue, probablemente,  una mayor complejidad del mismo y un mayor desarrollo del lenguaje que permitió una fluida comunicación entre ellos, acumulación de información, y la formación de agrupaciones progresivamente más numerosas desde grupos familiares, a clanes y tribus. La cabeza grande, además de los obvios beneficios, generó inconvenientes al sumarse el caminar erguido. El canal de parto estrecho de las mujeres presionó, evolutivamente, para adelantar el parto a costa de la inmadurez de los bebés mientras que en los cuadrúpedos las crías nacen maduros. Por ello la crianza de los hijos se extiende por años y requiere ayuda para la madre y para ello, mayor cohesión social.
La domesticación del fuego fue crucial en el establecimiento de los humanos al proveerles no solamente de luz en las cuevas y de noche y defensa contra grandes depredadores sino que simplificó y amplió la alimentación al permitir incorporar cereales, tubérculos y otros alimentos que sin cocción le eran indigeribles.
La presencia del Hombre en toda la Tierra llevó a la simultánea desaparición de la mayoría de las especies de grandes mamíferos tanto en Australia como en las Américas así como de numerosísimas otras especies de aves, reptiles, insectos, etc, así como de bosques y selvas aún antes de la revolución agrícola hace 10.000 años. Estos desastres ecológicos se repitieron en nuevos territorios e islas al ser pobladas por el Hombre hasta el punto de afectar su sobrevivencia en ellas como la ha documentado Jared Diamond en su obra “Collapse”. Importante lección que deberíamos aprender ahora que en el siglo XXI estamos afectando a todo el Planeta Tierra con el cambio climático.  

¿QUÉ OPINAS?

miércoles, agosto 21, 2013

SOBRE LAS CORPORACIONES TRANSNACIONALES Y LA INTERCONECTIVIDAD HUMANA

En la nota previa se comentó el trabajo que reveló, objetivamente, la estructura del control corporativo mediante la identificación de quién es el dueño de qué. En el mismo se construyó un complejo diagrama que confirma y documenta lo que muchos suponían. La red corporativa descripta no implica necesariamente que sea el resultado de una conspiración mundial. Puede ser consecuencia de la complejidad del sistema. Que hay corporaciones que conspiran está documentado en muchos casos; por ejemplo el cartel de las empresas tabacaleras que ocultó, a mediados del siglo XX, que la nicotina es un poderoso aditivo y manipularon el cultivo del tabaco para aumentar su contenido de la droga logrando así una mayor dependencia de los fumadores y daño a su salud. Al probarse la conspiración en la Justicia las tabacaleras fueron sancionadas con fuertes multas y crecientes restricciones a la propaganda y al consumo lográndose bajar a la mitad el número de fumadores en Estados Unidos.
La globalización está alcanzando un grado de desarrollo sin precedente y genera recelo, por parecer incontrolable el poder de las empresas transnacionales aún para los países del primer mundo; también da pie a diversas teorías conspirativas mundiales. Hay quienes, como Chris Maternson (ver comentario de Héctor en nota previa o aquí) recurren a curvas exponenciales para predecir eminentes catástrofes. En realidad son repeticiones y actualizaciones de la realizada por el clérigo anglicano Thomas Malthus en 1798 al considerar el crecimiento geométrico de la población frente al lineal de los alimentos. El maltusianismo fue replanteado varias veces en los dos siglos siguientes por importantes figuras como Paul Erlich, John Maynard Keynes y el Club de Roma. Todos cometen errores similares, extrapolar curvas estadísticas y pretender predecir el futuro. En mi opinión el futuro es impredecible por el alto componente aleatorio del universo y por la inmensa limitación de nuestros conocimientos (ver sobre este tema a Nassif Taleb o mi nota del 6/10/2012 en este blog).
La humanidad enfrenta crisis en dos áreas claves, la economía y la organización política. Las crisis económicas que se reiteran en todas partes desnudan las debilidades de su organización y sus mitos (auto regulación, derrame) y golpean a los más débiles mientras los poderosos responsables cuentan con impunidad.
Políticamente las naciones han optado por variantes de organización democrática y algunos por sistemas centralizados y autoritarios. En todas hay una creciente insatisfacción con la política y exploración de nuevas formas más participativas alentadas por el aumento de la interconectividad. Así surgieron movimientos espontáneos como los de los inmolados, loindignados, los ocupas, la primavera árabe y multitudinarias marchas por todas partes (ver nota del 25/10/2011 en este blog).
La interconectividad humana se ha incrementado notablemente por la ubicuidad de la red, de los móviles y de la globalización. Actualmente cualquiera de los 7.400 millones de humanos que compartimos la Tierra podría hablar, ver o saber de cualquier otro directamente. Esta interconectividad empezó hace unos 70.000 años con el desarrollo del lenguaje fluido que nos permitió saber de los otros integrantes del grupo, clan o tribu y sentó las bases para la confluencia en reinos, naciones e imperios y en el mosaico actual de los mismos.
No somos conscientes de la aceleración de la evolución de nuestra especie. Ya tenemos las primeras herramientas tecnológicas como para “toquetear” nuestro genoma. Es posible que en este siglo las desarrollemos más como para controlar o dirigir la evolución del Homo sapiens, nuestra evolución. El problema será saber ¿hacia dónde?
No será fácil contestar esta pregunta ni ponernos de acuerdo al respecto. En el movimiento de la Singularidad, por ejemplo, desarrollado alrededor del Silicon Valley se menciona, a veces, la segregación o pronto surgimiento de una nueva especie humana.
Pienso que habría que privilegiar los problemas comunes de la humanidad, eliminar el hambre que padecen 1000 millones de nosotros, mejorar su salud y educación e incorporarlos a la creciente inteconectividad entre todos.



¿QUÉ OPINAS?